Albuquerque, N.M. - Phoenix Rising FC sufrió su derrota más abultada de la temporada el sábado por la noche al caer 4-0 ante su rival New Mexico United en un partido correspondiente a la USL Cup, un resultado que complica seriamente sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda del torneo.
La derrota deja al Rising en la quinta posición de su grupo, a tres puntos del puesto que actualmente ocupa el mejor segundo lugar, el único que avanzará a la fase eliminatoria junto con los líderes de cada grupo.
El resultado representó un contraste con el último enfrentamiento entre ambos equipos, cuando Phoenix derrotó a New México por 3-0 en la liga.
Aunque el marcador final refleja una amplia superioridad de los locales, la primera mitad fue mucho más equilibrada de lo que indica el resultado.
Ambos equipos intercambiaron posesión y oportunidades de gol durante los primeros 45 minutos disputados de manera intensa, sin que ninguno lograra imponer claramente sus condiciones.
Phoenix se mostró ordenado en defensa y logró limitar gran parte del peligro ofensivo de New México durante buena parte del primer tiempo.
Sin embargo, la dinámica del encuentro cambió justo antes del descanso, cuando los locales encontraron el gol de la ventaja para irse al medio tiempo con una mínima diferencia en el marcador.
New Mexico salió con mayor intensidad tras el descanso y tomó el control absoluto del encuentro. Los locales aumentaron el ritmo de juego, dominaron el mediocampo y aprovecharon constantemente los espacios que dejó Phoenix debido a su planteamiento agresivo.
El Rising tuvo dificultades para mantener la posesión y generar ataques sostenidos, permitiendo que New Mexico dictara las acciones y ampliara su ventaja con tres goles más.
La derrota también reflejó el enfoque diferente que Phoenix ha adoptado en la copa respecto a su campaña de liga. El director técnico de Rising Pa-Modou Kah volvió a utilizar el torneo como una oportunidad para evaluar a varios de sus jóvenes talentos y darles minutos importantes con el primer equipo.
El guardameta suplente Chituru Odunze recibió la titularidad, mientras que jóvenes como Eziah Ramírez, Jamison Ping y Jackson Gaydon también participaron frente a uno de los equipos más fuertes de la Conferencia Oeste.
Además, Phoenix presentó una estructura táctica distinta a la que le ha dado resultados positivos en la USL Championship.
En sus partidos de liga, el Rising suele utilizar un sistema 4-3-1-2 apoyado en la experiencia de sus veteranos y en la búsqueda constante de amplitud por las bandas para posteriormente encontrar al delantero Ihsan Sacko en posiciones de ataque.
Ante New Mexico, Kah apostó por una formación más agresiva, un 4-1-3-2 con una presión más adelantada.
Aunque el planteamiento permitió recuperar balones en zonas peligrosas durante algunos tramos, también dejó espacios que New Mexico explotó con eficacia en las transiciones ofensivas.
La velocidad de los locales para pasar de la defensa al ataque terminó por desarticular al mediocampo y la zaga visitante.
Con el control del partido inclinándose cada vez más hacia New Mexico, Kah recurrió a jugadores de mayor experiencia desde el banquillo. Sacko ingresó al minuto 65 en busca de generar peligro ofensivo, pero el encuentro ya estaba prácticamente definido.
A pesar del resultado, Phoenix deberá cambiar rápidamente el enfoque hacia la liga, donde ha mostrado una versión mucho más sólida durante la temporada. El Rising continúa peleando por los primeros puestos de la Conferencia Oeste y tendrá una oportunidad inmediata para responder cuando regrese a casa este miércoles.
Una victoria frente a Louisville City FC, uno de los clubes más consistentes y exitosos de la USL Championship en los últimos años, permitiría al conjunto de Kah dejar atrás la decepción sufrida en Albuquerque.