Después de la colosal explosión ofensiva de la Semana 1, los equipos se estabilizaron. Las ofensivas bajaron el ritmo, las defensas comenzaron a mostrar su fortaleza y la NFL empezó a separar a los verdaderos contendientes de los equipos que solo aparecían.
Algunos equipos parecen estar en problemas de cara a la Semana 3, mientras que otros esperan no bajar jamás de la cima. La Semana 2 demostró lo rápido que pueden cambiar las cosas en la NFL.
Los Detroit Lions permitieron que los Buffalo Bills consiguieron su primera victoria como locales en lo que algunos han llamado la casa que construyó Josh Allen.
Para Detroit, las preocupaciones continúan aumentando.
Los Lions no han parecido el mismo equipo desde las salidas de Aaron Glenn y Ben Johnson. Tanto su producción ofensiva como su estabilidad defensiva han generado dudas y esas dudas se hicieron aún mayores el jueves.
Detroit ha permitido 63 primeros downs en sus dos primeros partidos, igualando la mayor cantidad permitida en un periodo de dos encuentros.
Las lesiones han perseguido a los Lions durante las últimas temporadas, pero en algún momento no pueden seguir siendo la única explicación. Las dudas sobre el cuerpo técnico empiezan a surgir.
“Nos superaron. No jugamos lo suficientemente bien, no dirigimos lo suficientemente bien y sé que la responsabilidad recae sobre mí”, dijo Dan Campbell, entrenador principal de los leones de Detroit.
Que Campbell asuma la responsabilidad es una cosa. Pero mientras Detroit lucha por encontrar su identidad, la presión sobre el entrenador en jefe podría seguir aumentando semana tras semana.
Mientras Detroit tuvo dificultades defensivas, los Minnesota Vikings y los Chicago Bears protagonizaron un partido completamente diferente.
Después de que la ofensiva de Chicago anotó 59 puntos en la Semana 1, los Bears se limitaron a 3 puntos ante Minnesota. Una razón importante es el clima, que pudo haber tenido un impacto considerable.
Los Vikings viajaron a Chicago y controlaron el partido con su defensa, logrando finalmente una victoria por solo 6 puntos.
“Quiero tener la ofensiva con la mayor puntuación de la historia.” Ben Johnson dijo cuando la temporada estaba a punto de comenzar.
Bueno, cada semana no se puede salir con la suya. Esta semana eso fue el caso para Ben Johnson y los Bears.
Sin embargo, creo que esta semana lo peor le pasó a Chicago. La mayor preocupación llegó al final del último cuarto, cuando el mariscal de campo franquicia, Caleb Williams, sufrió una lesión y tuvo que ser retirado del campo.
Una semana después de detener una de las ofensivas más explosivas de la NFL. Chicago se encuentra repentinamente con un récord de 1-1 y duda tanto de su ofensiva como de su mariscal de campo.
Esa es la realidad de la NFL. Una semana puede hacer que un equipo parezca imparable. La siguiente puede dejar al descubierto todas sus debilidades y hacerla parecer completamente diferente.
Mientras algunos equipos dieron un paso atrás, otros continuaron ganando impulso.
Los San Francisco 49ers, Seattle Seahawks, Las Vegas Raiders, Cincinnati Bengals y Philadelphia Eagles mejoraron sus récords a 2-0 y consiguieron una ventaja temprana a medida que avanza la temporada.
Para Philadelphia, la victoria llegó acompañada de una historia adicional.
Unos días antes del partido, el tackle defensivo de los Tennessee Titans, Jeffery Simmons, dijo “solo tenemos que obligar a Jalen Hurts a jugar como mariscal de campo.”
Bueno, sus comentarios quizás le dieron motivación a Jalen Hurts.
Hurts y los Eagles finalmente se llevaron la victoria. Sin embargo, Simmons le encontró el lado positivo de la situación cuando se reunieron con Hurts después del partido e intercambiaron algunas bromas.
Los Eagles ahora tienen un récord de 2-0, mientras que Tennessee continúa buscando respuestas.
Mientras tanto, en la misma división, los Washington Commanders enfrentan un tipo diferente de incertidumbre.
El mariscal de campo franquicia Jayden Daniels sufrió otra lesión en el codo, dejando a Washington a la espera de más pruebas y de saber con claridad cuánto tiempo podría estar fuera.
Para un equipo que intenta construir en torno a su joven mariscal de campo, perder a Daniels durante cualquier periodo podría cambiar drásticamente el rumbo de su temporada.
Los Carolina Panthers también se dieron motivos para ser optimistas.
Bryce Young lanzó para 287 yardas y tres touchdowns mientras Carolina derrotó a los Atlanta Falcons por 34-3.
Los Los Angeles Rams llegaban tras una cuestionable serie de contentamientos dentro de la organización, luego de sufrir una derrota aplastante contra los San Francisco 49ers en Melbourne, Australia.
Tenían una misión, y solo una: ganar
Los Rams derrotaron contundentemente a los New York Giants en Monday Night Football, mientras que el receptor Davante Adams permitió retroceder el tiempo al capturar ocho pases para 195 yardas y dos touchdowns.
Sin embargo, los problemas continuaron en la NFC después de que el mariscal de campo de los Giants, Jaxson Dart, se lesionara en la primera serie ofensiva. Más tarde se reveló que había sufrido un esguince del ligamento colateral medial y posiblemente se acabara su temporada.
Los Rams ganan impulso; los Giants caen, víctimas de una complicada Semana 2, pero el espectáculo debe continuar.
La Semana 2 siempre puede ser interesante. Algunos equipos alcanzan su mejor nivel rápidamente, mientras que otros luchan por encontrar su ritmo.
Eso es lo que hace que la NFL sea tan impredecible.
La diferencia entre ganar y perder puede reducirse a una sola posesión, una parada, defensiva o un error. El fútbol americano es un juego de pulgadas y, a lo largo de una temporada de 17 partidos, esas pulgadas se van acumulando.
La Semana 1 nos brindó un espectáculo ofensivo. La Semana 2 nos ofreció algo diferente: un vistazo a qué equipos pueden mantener su éxito y cuáles todavía tienen trabajo por hacer.
A cada equipo le quedan 15 partidos, pero el panorama comienza a tomar forma.